Los que van a morir

 Calígula, mis valedores, emperador de la Roma imperial que la historia flagela tanto como a Nerón, pero que en el imperio aplicó medidas de estadista, y aquí un ejemplo.  Tanto amaba a alguno de sus validos que en vísperas de una carrera del circo mandaba soldados a imponer silencio en el vecindario para que nadie turbase el descanso del bienamado al que mandó construir una residencia de mármol y un comedor de marfil, todo habilitado con muebles, esclavos, mantas de púrpura y collares de perlas. Incitatus se llamaba el agraciado, era un caballo y Calígula lo nombró cónsul. He ahí al noble bruto recibiendo las multitudinarias aclamaciones del pueblo romano, tantito más bruto que el propio caballo, él sí garañón  de tamaños en su nidal, no como el noble pueblo romano, que de noble picaba a castrado.

¿Los jueces y magistrados, pencos más que Incitatus, no se opusieron? Pencos de condición lacayuna, esos aplaudieron el nombramiento del equino como a su hora los muy equinos habían aplaudido masacres y aplastamiento de mineros, electricistas, quemazón de criaturas en la guardería ABC, masacre de San Fernando, de Tlatlaya, de Iguala, de… No, y aquella ovación cuando  Raúl Salinas resultó inocente de riqueza inexplicable…

Bruto y analfabeto era el penco, pero menos penco, menos bruto y mucho menos corrupto que sus congéneres del gobierno, porque para alcanzar la dignidad de cónsul tuvo el tino de no ser empujado por Televisa, Soriana y mercachifles de esas para luego ser motejado de espurio ni de impostor.

Incitatus no cargó al erario más allá de la cebada dos veces al día y yegua a su hora. El penco (¿moral personal, conformación de sus pezuñas?) nunca fue motejado de sinverguenza, depredador y traficante de influencias; no pasó a la historia como malandrín que se enriquece con todo y amantes, esposa, hijos y nietos per secula seculorum. Incitatus se concretó a relinchar, no a ventosear discursos. ¿Y los Incitatus sexenales? ¿Y sus fraudes del tamaño de PEMEX? ¿Y Romero Deschamps?  ¿Y los saqueos de Salinas,  Montiel y compinches? ¿Incitatus alcanzó la degradación del Incitatus percherón, tan dañero que a la pura ley de sus (vanos, hueros) nos embombilló en Los Pinos a otro tantito peor, para que años más tarde Peña…?

¿Imposición de Calígula? Lo fue, por supuesto. ¿Y no son impuestos los Incitatus del gobierno sexenal? ¿Que el pueblo romano ovacionó al noble equino de la Roma imperial? Lo ovacionó, sí, pero al Incitatus sexenal. ¿algún mexicano que no fuese muy penco lo ovacionaría? ¿Y al Incitatus de la SEP, al de Hacienda y a los alcahuetes de todos ellos, el PRI y el penco de la Función pública? ¿Aplaudiría a jueces, magistrados y ministerios rapaces? A la señora de las telenovelas, receptora de los favores de Televisa y los mercachifles de la Higa, ¿los aplaudiría?

¿Benéfica para Roma la gestión de Calígula? Lo fue, porque con Incitatus no arruinó un imperio hasta ahogarlo en sangre, droga y crisis económica. El emperador sentaba sus dos reales en su palco del coliseo, pero para solazarse con el espectáculo de unos cuantos infelices despedazados, no para ocultar los crímenes de Tlatlaya y Ayotzinapa ni una declaración patrimonial amañada y residencias suyas, de la actriz, de  Videgaray, que huelen, y no a  ámbar. ¿El cónsul equino, en tanto? Perdía carreras, pero no culpaba al entrenador. El penco, mis valedores, respetó el erario público de la Roma imperial.  ¿Y el césar augusto de algún imperio fallido? ¿Ese qué? Los que van a morir… (México.)

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