La serpiente y el águila

 “El PRI no debe utilizar los símbolos patrios.  Himno Nacional y bandera son de los mexicanos,  símbolos de los mexicanos, no sólo de un partido. Y México no es el PRI ni el PRI es México. (AMLO, ex-priísta.)

Y aconteció hace algunos ayeres: según encuesta convocada   por el diario español 20 Minutos la bandera más bonita del orbe resultó ser la nuestra. Sin más. Yo evoco, a propósito, la reclamación que a principios del sexenio pasado lanzaba un Jaime Veloz, diputado priísta, contra el “águila mocha”:

– ¿Por qué cambio Fox nuestro escudo nacional? No me convence ninguna de las explicaciones de que el águila está en posición de ir hacia adelante. ¿Cómo puede un águila caminar hacia adelante, si no tiene alas?

Un punto de acuerdo del priísmo en  San Lázaro “para que este órgano legislativo exhorte a la Secretaría de Gobernación con objeto de que disponga que todas las dependencias del Ejecutivo Federal utilicen legal y correctamente los símbolos patrios”.

Un detalle omitían: que desde su nacimiento hasta hoy día el PRI viene haciendo mal uso de los colores patrios al embarrarlos en su logotipo. Cuando la oposición presentó un punto de acuerdo para que el Senado prohibiese al PRI el uso de los tres colores, así respondió el priísmo:

– ¡Eso nunca! ¡La propuesta no tiene por qué ser aprobada en el Senado, y ni siquiera por el Congreso, toda vez que es un asunto interno del PRI! Si nosotros decidimos cambiar siglas y logotipo es un asunto que sólo toca a nosotros. No tiene por qué tratar de imponérsenos con camisa de fuerza. La propuesta es electorera.

Y a la exhortación del panista Ernesto Rufo para que se liberaran los colores patrios: “¡Para el Frente Juvenil Revolucionario del PRI la propuesta es una tontería que debe ser rechazada! Cada partido tiene derecho a utilizar los colores con que se identifica. El PAN utiliza el azul y blanco porque se identifica con la bandera gringa. ¡El PRI ha utilizado siempre los colores nacionales porque siempre se identifica con México!”

El PRD: “Impugnaremos ante la autoridad electoral la utilización de los colores de la bandera nacional en el escudo del PRI. No es sólo un reclamo nuestro; millones de mexicanos perciben el mismo sentir. O todos utilizamos los colores nacionales, o ninguno”.

En tanto, organizaciones civiles piden al Congreso tome medidas para prohibir que los priístas usen los colores nacionales para manipular al electorado y hacerle creer que ellos son México y que México es de ellos”.

– ¿Que qué?, replicó un Amador Rodríguez, tricolor: ¿Despojarnos de los colores patrios? Esa es sólo una cortina de humo de la oposición. Se considera a la ciudadanía tonta o tarada que no sabe por quién votar.  “Voy a votar por la bandera”. Eso es totalmente estúpido.

Roberto Campa: “No hay marcha atrás ni titubeos que obliguen al PRI a cambiar los colores de su logotipo. Ellos le dan la identidad y es un derecho que tiene desde su creación. Los priístas no perdemos el tiempo en criticar los colores azul y  blanco del PAN o el amarillo del PRD. ¿O sí?

El entonces priísta Arturo Núñez: “A los colores patrios tenemos un derecho histórico. Con ese tema recurrente y obsesivo pretenden justificar sus derrotas electorales. El PRI hará valer su mayoría para defender sus colores patrios. ¡Nosotros iniciaremos una cruzada en defensa de la identidad de nuestro partido!

En fin, que en todo esto lo único cierto es que la bandera más bella del mundo es la nuestra, siempre que vaya estampada en un barril de petróleo.

(Repsol.)

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