¡Sí se pudo!

 

Trascendental en la historia del país puede resultar su movimiento, compañeros  estudiantes del movimiento «Soy 132», con tan sólo que se liberen de dogmas y se avoquen al ejercicio de pensar. Va aquí, para todos ustedes, la síntesis del documento en que mi maestro sintetiza la historia, la realidad objetiva y su experiencia personal como militante de movimientos sociales.

La lucha práctica. Cuando se analizan científicamente la fortaleza y la debilidad de un adversario, puede encontrarse aquello que lo torna vulnerable a pesar de mantener el poder.

Un principio fundamental consiste en entender que la fortaleza del enemigo es directamente proporcional a la debilidad nuestra. En este sentido tenemos que autoanalizarnos y detectar todo aquello que nos hace débiles.

El adversario  ha sintetizado una forma de control y dominio que le proporciona excelentes resultados: introduce en los movimientos sociales concepciones y formas de lucha ineficaces y obsoletas que una vez que son introducidas en el imaginario colectivo se enraizan a nivel de dogma incuestionable, con lo cual la forma obsoleta de concebir las cosas cobra vida propia. Los mismos luchadores sociales, con su falta de lucidez, se encargan de reproducir las concepciones que pretenden combatir. Logrado este fenómeno enajenante, los agentes gubernamentales sólo necesitan darle mantenimiento a esa  su concepción inoculada en el movimiento social.

La razón desarmada no ha podido, hasta este momento, derrotar al irracionalismo del poder armado. (Cuando hablamos de armarse no nos referimos a tomar las armas de fuego, sino de crear sistemas de lucha pacífica superiores a las armas de fuego. Esto que parece imposible se debe a que la metodología que nos han inculcado nos lleva a buscar la solución en el ámbito del conocimiento en donde no se encuentra la respuesta correcta a nuestros propósitos. Los elementos metodológicos con que contamos: gritos, «slogans», muchedumbres que exigen en la vía pública,  nos arrojan al círculo vicioso en donde siempre llegaremos a las conclusiones ineficaces que el gobierno necesita para seguir controlándonos.)

La marcha-mitin. En nuestras marchas enarbolamos como pregón mágico la consigna «el pueblo unido jamás será vencido». No se entiende que para que el pueblo se una no basta un grito que invoque la realización de un milagro. El pueblo no se va a unir  por sí solo ni con gritos, sino con estrategias y tácticas científicamente avaladas con un trabajo eficiente y constante.

A la marcha-mitin se le ha cambiado su función objetiva, que es la de demostrar una inconformidad y preparar a las bases  para pasar a formas de lucha específicas de su área de operación. En forma equivocada se le ha asignado  a un medio la capacidad de ser el todo de la lucha.  Tal dogma no se cuestiona a pesar de haber demostrado una y otra vez sus limitaciones,  su nula eficacia.

Ese dogma nos deja desarmados. Al convertirla en el todo de la lucha se desnaturaliza su función práctica y se le transforma en liturgia secular, en peregrinación que enarbola conjuros  que claman por el milagro que nos produzca los resultados que pretendía nuestro movimiento inicial. Con el tiempo los marchantes-peregrinos se desencantan: «no fuimos escuchados. El milagro no se produjo». Se cae entonces en el derrotismo con el que seguiremos controlados por el Poder.

Volveré con el documento, compañeros estudiantes, pero por la justeza e importancia de su lucha,  ¿no vale la pena pensar? (¿Qué?)

2 pensamientos en “¡Sí se pudo!

  1. Buen día Maestro. Hace poco, cuando se inició este «movimiento» YoSoy132, me tomé el atrevimiento de escribir en mi espacio de Facebook una «carta abierta a los Estudiantes del movimiento». En ella explicaba mis razones para creer que su movimiento no tenía un objetivo primordial, sino que, además, estaba destinado al fracaso. Tomé algunos extractos de unos artículos que usted escribió, refiriéndose al 15 de mayo, y las constantes «eeeeeexigencias» de los maestros al «inepto gobierno de Zedillo», así como la crónica del fracaso del movimiento y las razones de este. También tomé extractos del movimiento que realizaron 9 años antes plantándose en Televisa Chapultepec (de forma similar a los estudiantes actualmente) y los resultados patéticos de dicho plantón.
    No creo que ninguno haya leído la carta. Al ver que no hubo respuesta ni comentarios (cosa que, siendo honesto esperaba que así fuera) puse la susodicha misiva en una página que apoya al movimiento. Sólo recibí un comentario, y fue del administrador de la página, quien sólo se limitó a comentar «eso era antes… AHORA EL MONOPOLIO DE LOS MEDIOS TIENE CONTRAPESO POR LAS REDES SOCIALES». Al comentarle que si bien hay redes sociales, el «método» de lucha seguía siendo el mismo, basado en el dogma, una especie de mantra mágico que si es repetido hasta la saciedad puede mágicamente transformar el entorno, no hubo más respuesta.
    Los estudiantes tomaron el DOGMA, ese que es dañino y dañero para nosotros, y creo que se han limitado a dejar que el mundo siga igual, y eeeexigir un cambio, que es más cómodo que asumir.

  2. Tal vez el objetivo real de estos jóvenes no es el cambio de sistema y por ello no irán más allá de pedirle al tigre que se vuelva vegetariano, o que al menos lo haga durante la vigilia. Empecé a sospechar tal cosa cuando ví a uno de ellos ante el micrófono hablando de la manipulación de la televisión y portando una chamarra de la ¡¡¡selección nacional de futbol profesional!!!!!!!!

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