A la cuenta de Echeverría

México, 10 de junio de 1971, 10 de junio del 2011. Aquí,  por que no se nos pierda la memoria histórica, traigo a la memoria de ustedes la masacre del halconazo.   La crónica:

A 3 años de distancia de la matanza del Dos de Octubre  la violencia del Jueves de Corpus estalló con el pretexto de la manifestación organizada por cierta Alianza Obrero-Estudiantil que en apoyo a los estudiantes de la Universidad de Nuevo León y la renuncia de su rector Elizondo –ya había renunciado-, logró congregar a unos  10 mil estudiantes y “gente del pueblo” que fueron rudamente reprimidos por el gobierno de  LEA.

Pero la historia no se escribe en blanco y negro como una tajante diferenciación de verdugos y víctimas; de ese doble carácter participaron tanto los Halcones como los propios estudiantes. En torno a los sucesos que sembraron su almácigo de cadáveres un estudiante, en la reseña correspondiente:

“A las 3:45 p.m. el camión  en que viajábamos un compañero estudiante y yo entró a la calle de Cedro en la colonia Santa María y de inmediato advertimos que había mucha vigilancia policiaca. La calle de Nogal estaba invadida por camiones de bomberos, carros de agentes y policías de tránsito. En la Calzada México-Tacuba divisamos transportes de granaderos y cinco tanques.

Al llegar a la Calzada comprobamos que el tráfico hacia Instituto Técnico estaba bloqueado y que en las contraesquinas del cine Cosmos había grupos bastante numerosos de jóvenes armados con palos y en actitud provocadora. De inmediato los asociamos con otra banda de sospechosos que divisamos en la calle de Sor Juana…”

Un halcón, en su crónica: “El entrenamiento se realizó como una entidad paramilitar y al servicio de la regencia del Gral. Alfonso Corona del Rosal. Días antes del 10 de junio me ordenó  El Fish, mi jefe: Habla a los Halcones. Vamos a trabajar de nuevo, ahora no con el gobierno sino como brigadas de choque al servicio de la COPARMEX y su presidente, señor Guajardo Suárez, que ve con terror el avance del comunismo en la Universidad, en el Poli, en las Normales y en todos los sectores de la población. Ellos nos van a pagar.

Ese señor sabía que nosotros habíamos sido los autores del fin de la huelga estudiantil de 1968, cuando aplastamos a los comités de lucha, vencimos a sus grupos de choque y dimos confianza a las mayorías tímidas para que asistieran a las aulas y se reanudaran las clases”

Cómo acudir a la manifestación (folleto de la Alianza Popular-Estudiantil). 1.- Acompáñese con la gente que conoce. 2- ESi se incorpora a la mitad, busque un grupo conocido. 3.- No llevar libreta de direcciones. 4.- Avisar a alguien para que notifique en caso de desaparición. 5.- Organízate con las gentes que conoces para que en caso de represión se tenga un lugar común de reunión fuera del orden policíaco o militar para formar brigadas o saber de cualquier desaparición. 6.- No dejarse provocar en ningún momento. Abajo la Ley Orgánica de la UANL y UNAM. Comité de Lucha de la Fac. de Ciencias Políticas y Sociales.

“Las mantas –cuenta el halcón- se pintaron en la Escuela de Economía. Varios coches descargaron palos y varillas. Diez estudiantes fabricaron bombas Molotov. Por la noche, en un automóvil Volkswagen, llegó, procedente de la Normal, una caja de madera con pistolas, tres subametralladoras y su dotación de cartuchos. De la Casa del Estudiante de Sinaloa llegan más cajones que nadie sabe qué contienen, y que pesan mucho”. (Sigo mañana.)

 

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