A privatizar

El arresto de dirigentes sindicales de PEMEX tiene por objeto permitir la privatización, antes que ningún intento de moralización de la industria petrolera (Financial Times, enero, 1989.)

¡El sindicato petrolero es el más honesto de todo el país! ¡El sindicato petrolero no es un sindicato blanco! ¡Es revolucionario, y los ataques provienen de los enemigos de la Revolución! (Miguel Osorio Marbán, priísta.)

Que la memoria histórica no se nos pierda,  mis valedores. Cómo, cuándo fue que Lázaro Cárdenas expropió el energético en beneficio de nuestro país y lo que gobiernos priístas y de Acción Nacional hay hecho con esa herencia «de todos nosotros». Que no se pierda la memoria histórica,  hoy que a lo subrepticio los vendepatrias entregan PEMEX al capital extranjero. Es México, este país, el de Peña, el de Madero, el de Zambrano y el resto de chuchos colaboracionistas de «Nueva Izquierda«. A propósito:

Desde la expropiación hasta el día de hoy la historia del energético sintetiza la del propio país: sus luchas, tropiezos, acechanzas del vecino imperial, logros pequeños y fracasos grandísimos, a los que hay que agregar la corrupción desbozalada e impune de su “sindicato” (organismo corporativo de control de obreros),  manejado directa o sesgadamente por toda una galería de hampones, desde La Quina Hernández, Aldana y Rogelio Montemayor hasta Romero Deschamps, todos peritos en la impericia, sé lo que digo, y en el saqueo, la depredación y el bandidaje desbozalado. Mis valedores: van aquí algunos botoncillos de muestra que arrancan con el testimonio de Julián Amado Saade Atille, Superintendente Gral. del Complejo Petroquímico de Poza Rica (el primero que se fundó en el país), citado en el semanario de 1978 por Isabel Morales:

“A 40 años de su nacionalización, a la industria petrolera mexicana la mantienen a flote los técnicos responsables, mientras algunos dirigentes sindicales y políticos persisten en hundirla.         Poza Rica es síntesis de las corruptelas y equivocaciones que registra la historia de PEMEX.

El petrolero nombra la prehistoria de la corrupción en PEMEX: Jaime J. Merino y Pedro Vivanco, dos caciques corruptos de los años 50., y a contratistas que tiempo después se aprovecharon de la corrupción: Díaz Serrano y políticos priístas, dirigentes sindicales y compañías transnacionales. México.

“Los antiguos dirigentes de PEMEX (Merino, Vivanco, etc.) son ahora contratistas, y los que en 1954 actuaban como tales (Díaz Serrano), ahora fungen de directivos de la empresa más importante del país. Porque México es tan rico en energético que esta riqueza sólo es comparable a su cantidad de pillos. Políticos y líderes sindicales están acabando no sólo con PEMEX, sino con el país entero. PEMEX no está mal: lo está todo el país, sólo que ahora se pretende que la empresa subsidie todo, llámese industria nacional, empresas transnacionales, corrupción, políticos, contratistas o líderes sindicales. Todo”.

Y que los políticos sólo se acuerdan de PEMEX para acomodar a sus recomendados en puestos claves o cuando quieren que tal o cual contrato se otorgue a alguno de sus colaboradores. “PEMEX tiene que cargar con los errores de todos, los de antes y los de ahora. En la empresa hay deficiencias en todos los órdenes. El trabajo de las compañías contratistas es lento, malo y caro, en tanto que el de los propios petroleros es deficiente. La actuación de los dirigentes sindicales y empresariales se concreta a quedar bien con los que están arriba”. Ah, México.

(Esto sigue mañana.)

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