Bush, Hussein, Ariel Sharon…

Que sin ésos el mundo sería mejor, juraba hace años el ayatola de Irán, y yo digo: un par de los tales, por más que aún respiran, ya no son de este mundo, y el tercero nunca debió haber nacido; no haber llegado a la Casa Blanca, al menos: «Al margen de la ONU emprenderé una campaña contra Irán, dice. Pero el que será sentenciado a muerte y el que lleva la muerte en su sino vidas son paralelas. Leo de Saddam en reportaje de H. Campa publicado no hoy (no soy leñador de árboles caídos) sino hace lustros:

«El que confronta, que tal significa Saddam, nació el 28 de abril de 1937, en el hogar de una familia de campesinos sin tierra y de una pobreza extrema; que sus años primeros los vivió en una choza de cañas y adobe que carecía de servicios, y donde el único combustible era el estiércol de vaca Huérfano de padre y con un campesino analfabeto como padrastro, el cual no le tenía buena disposición y al que servía como pastor de ovejas, Hussein huyó de la casa y vivió en Bagdad con un su tío, maestro de escuela que le inculcó sentimientos anti-imperialistas y de un nacionalismo extremoso. No logró el ingreso a la academia militar. Años más tarde ostentaría el grado de mariscal».

Leo que «el presidente G. W Bush dejó de beber hace 20 años, cuando en 1986, en una fiesta para celebrar su cumpleaños
No. 40, se excedió con las copas en forma alarmante. No esconde nada de su coqueteo con los tragos y su gusto por la cerveza». Ahora se duele el ex alcohólico: «No sé por qué nos odia todo el mundo. Estoy asombrado, porque sé lo buenos que somos». «No, señor Presidente (RM Bowman, ex director del programa Guerra de las Galaxias): no le dijo la verdad a los estadounidenses sobre por qué somos blanco del terrorismo. Dijo que era porque representamos la democracia, la libertad y los derechos humanos en el mundo. ¡Mentira! Somos blanco de los terroristas porque su gobierno, nuestro gobierno ha hecho cosas odiosas…»

Leo, de Saddam, que su juventud en Bagdad fue de robos, muertes, bandas callejeras. Años después, militancia en el partido Baath («Renacimiento»), tareas partidistas, prisión, escapatoria, el complot y el golpe de estado. «Aduciendo que había descubierto un complot de baathistas sirios en el partido, Hussein eliminó a 500 miembros relevantes de Baath. En una reunión del partido acusó de traición a 22 más. Fueron ejecutados en el acto.

?l mismo se encargó de matar a algunos de ellos. Y que con la misma sangre fría, Hussein ordenó el empleo de armas químicas contra poblaciones rebeldes kurdas, al norte de Irak «Villas enteras fueron arrasadas». Y aquí el claroscuro de una personalidad compleja, contradictoria, desmesurada: «Pero ante la madre que pide por su hijo preso no duda en dar el indulto; un niño que lo intercepta y le da un beso lo conmueve y hace llorar; cuando en su pueblo natal notó indiferencia a su paso, se echó a llorar en los brazos de su chofer…»

Leo al ensayista de EU Eliot Weinberger: «Hace 2 años Bush necesitaba una salida para la crisis de su gobierno, sobre todo ante la recesión económica Esa salida fue la guerra en Afganistán y luego en Irak ¿Qué sigue? ¿Una nueva guerra? No se puede subestimar la amnesia colectiva inducida por el sensacionalismo de los noticiarios que transmiten las 24 horas, ni el talento de Bush y sus consejeros para manipular esos medios de comunicación…»

«¿La prensa de los Estados Unidos? (Noam Chomsky) No contar la verdad, sino servir al sistema Tal es la función de la prensa norteamericana El Pentágono no sólo ha desarrollado armas cada vez más complejas para los campos de batalla en el extranjero, sino que también ha perfeccionado su propaganda para granjearse la opinión pública en su propia casa y a escala mundial. Para eso la prensa norteamericana». Los maestros a sus alumnos en escuelas de EU: «Cuando pienses en talibán, piensa en los nazis. Cuando pienses en Bin Laden o Saddam Hussein, piensa en Hitler, y cuando pienses en Afganistán (ahora, en Iraq), piensen en los campos de concentración…»

Leo, de Saddam, que «El hombre fuerte de Iraq se ha embarcado en la tarea de reconstruir la antigua Babilonia El horneó miles de ladrillos, en muchos de los cuales está inscrita esta leyenda La Babilonia de Nabucodonosor fue reconstruida en la era de Saddam Hussein». Y un detalle que tiene relación directa con todos nosotros, los mexicanos: «Hussein busca su lugar en la historia como un nacionalista Por sus acciones nacionalizadoras, Hussein admira a Salvador Allende, de Chile, y Lázaro Cárdenas, el mexicano que nacionalizó la riqueza petrolera..»

Chomsky. «¿Motivos para el control de Irak? Controlar a Irak pone a EU en una posición muy poderosa para extender su dominio sobre las mayores reservas estratégicas de petróleo en el mundo. No es una razón pequeña.»

Saddam Sharon, Ariel Hussein, George W. Hitler: tal para cual. (Aberrante.)

Un pensamiento en “Bush, Hussein, Ariel Sharon…

  1. Excelente disernimiento de la historia , echos políticos y la vida diaria que es manipulada por los intereses capitalistas.
    Gracias
    Sr Tomás Mojarro.
    Gracias

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